HISTORIAS ABIERTAS
La mayoría de las personas guardan en su pasado una historia abierta. Con un amigo, con un amor imposible, quien sabe con qué, por que la historia aún sigue abierta.
Algo resulta especial, quizá imposible, sólo un sueño que imaginamos para nosotros mismos en nuestra mente, recelosos de contarlo, engañándonos a nosotros mismos de la realidad. Una realidad que somo nosotros los que la manejamos. El destino eres tú, tu decisión de mañana, esa decisión de lanzarte a por ello, de luchar, de dejar las cosas claras. Ese destino, esa decisión que nunca tomamos. Ese es el principio de estas historias. Una vez más es ese miedo estúpido del que somos portadores muchos, al parecer, de manera innata o qué se yo, quizá es la sociedad, la educación, quizá es que sabemos que somos demasiado frágiles para tomar decisiones que puedan hacernos más daño del que nunca sufrimos.
Así, pasa la vida, pasan los años y encima no olvidamos. Sigue ahí ese sueño que, de vez en cuando, vuelve revoloteando por nuestra cabeza, como diciéndonos " esto está aún ahí y no haces nada por ello". Y nosotros lo sabemos, claro que lo sabemos.Quizá no cada día pero basta con cruzarte o hablar con aquella persona para saber que quedaron cosas por decir aquellos días. Dicen que más vale tarde que nunca, por eso, para los que viven en el vilo de esa aventura, a veces, tan dolorosa, los que día tras día la reviven sin dejar de hacerse preguntas y más preguntas, ojalá uno de estos días no muy lejano, ese asqueroso miedo a sufrir lo que ya estás sufriendo abandone nuestra mente y zanjemos, de una manera u otra, esa historia. Abre tu corazón y cierra la maldita historia.
